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Motor
Situación Delantera longitudinal.
Tipo 6 cilindros en lÃnea, bloque y culata de fundición, cigüeñal de cuatro apoyos y refrigeración por lÃquido.
Cilindrada (cm3) 3.862
Diámetro x carrera (mm) 90,4 x 100
Alimentación Un carburador monocuerpo Rochester B-7004468 y bomba mecánica de gasolina.
Potencia (CV/rpm) 140 / 3.800
Par máximo (mkg/rpm) 28,9 / 2.000
Relación de compresión 8:1
Distribución Por árbol de levas lateral, con balancines y empujadores hidráulicos. Dos válvulas por cilindro.
Transmisión
Tracción Propulsión a las ruedas traseras.
Caja de cambios Manual de tres velocidades y marcha atrás.
Embrague De diafragma, con mando por cable.
Relaciones 1ª: 2,94:1; 2ª: 1,68:1; 3ª: 1:1
Grupo Final 3,90:1
Desarrollos (km/h x 1.000 rpm) 10,8 km/h a 1.000 rpm en 1ª, 18,9 en 2ª y 31,8 en 3ª.
Bastidor
Eje delantero Por eje rÃgido, con ballestas semielÃpticas y amortiguadores hidráulicos telescópicos.
Eje trasero Por eje rÃgido, con ballestas semielÃpticas y amortiguadores hidráulicos telescópicos.
Frenos De tambor en las cuatro ruedas, con mando hidráulico y servoasistencia.
Dirección De recirculación de bolas, con 4 vueltas de tope a tope.
Neumáticos Diagonales, en medida 6,70-15.
CarrocerÃa
Tipo Obra de la propia marca.
Construcción Tipo pick-up.
Nº de plazas 3
Longitud/anchura/ altura (m) 4,96 / 1,95 / 1,90
Batalla (m) 2,90
VÃas del. / tras. (m) 1,54 / 1,55
Peso (kg) 1.635
Depósito combustible (litros) 66,5
Prestaciones
Velocidad máxima (km/h) 120
Consumo medio (l/100 km) Entre 16 y 22 l/100 km.
Datos Producción
Época fabricación Septiembre de 1955 - octubre de 1956.
Ejemplares construidos 353.509
PRUEBA
Desde los orÃgenes de la automoción en los Estados Unidos, siempre se percibió la búsqueda de las aplicaciones más prácticas para el nuevo invento. Estaba claro que, al menos en aquel inmenso paÃs, el mayor filón comercial no iba a estribar en la creación de lujosos carruajes con motor al servicio de la realeza, la nobleza y la burguesÃa, sino más bien en la producción de vehÃculos sencillos que superasen en rentabilidad a los carros tirados por caballos.
En el caso concreto de Chevrolet, la firma creada en 1911 por William C. Durant y Louis Chevrolet e integrada en General Motors desde 1918, a partir de este último año comienza a fabricar su propia gama de automóviles pensados para el transporte de mercancÃas, formada en un principio por dos versiones con capacidad para 500 y 1000 kg, respectivamente. En su primer año de producción se llegan a fabricar 879 ejemplares, una cifra que en 1919 crecerá hasta alcanzar las 8.179 unidades producidas de unos vehÃculos ideados para que un conductor transportase cualquier tipo de mercancÃas, colocadas sobre una plataforma en la que, salvo en la zona reservada para el chófer, toda la superficie estaba dispuesta para la carga. En los años siguientes, General Motors siguió utilizando para sus furgonetas ligeras los mismos bastidores y motores que en sus turismos, limitándose a atornillar las diferentes carrocerÃas que convertÃan al bastidor Chevrolet en un microbús, una furgoneta de reparto o un coche de bomberos.
Con el paso del tiempo, estos derivados de los turismos fueron adquiriendo una personalidad propia, en buena parte gracias a que sus cifras de producción y ventas igualaban y muy a menudo superaban a las de muchos turismos convencionales. Asà llegamos a la gama correspondiente al año 1956, en cuyos pick up se percibe un avance más en la revolución estética experimentada por todos los modelos fabricados por Chevrolet. Fruto de la inspiración del diseñador Harley Earl nos encontramos con un parabrisas panorámico que fue novedad en la segunda serie de 1955, abundan los cromados y entre los colores de carrocerÃa disponibles hay varias combinaciones a dos tonos. En comparación con los pick up previos a 1955, se aprecia que el estilo de la carrocerÃa es más cuadrado, con mayor proporción de trazos rectilÃneos.
Sin embargo, lo más destacable del asunto es que los beneficiados por la nueva estética eran los casi siempre olvidados vehÃculos industriales, que contaban asimismo con la posibilidad de elegir entre dos tipos de motores, cajas de cambio manuales, automáticas o con overdrive y una larga lista de accesorios, o sea, con tantas opciones y alternativas como las que solÃan ofrecerse en los turismos. Los motores disponibles eran el veterano y robusto seis cilindros en lÃnea Stovebolt, cuyo diseño básico se remonta a 1929, aunque rebautizado como Blue Flame por las mejoras aplicadas en 1953, y el novÃsimo V8 supercuadrado Turbofire, con taqués hidráulicos y culatas intercambiables. La unidad que les mostramos en las fotografÃas pertenece al madrileño Ignacio Bernal, quien la adquirió en un estado lamentable y equipada con un motor V8 gripado que no era el seis cilindros de origen que le correspondÃa. Como Ignacio poseÃa por entonces un Chevrolet Bel Air de 1956 pintado en los mismos colores y que ya presentamos hace años en esta revista, estaba entusiasmado de haber encontrado un ejemplar de ese mismo año. Lo que él querÃa era dirigir su restauración al completo, como ya habÃa hecho con el Bel Air, encargando los procesos que requerÃan maquinaria especÃfica a profesionales de reconocida calidad. Comenzó por desmontar concienzudamente la pick up y procedió a rehacer las piezas aprovechables, al tiempo que encargaba los componentes que no se podÃan recuperar a los diferentes proveedores norteamericanos. "Han sido cinco años intensos, pero he disfrutado mucho y al final voy tranquilo a cualquier sitio porque sé cómo está hecho todo", nos comenta Ignacio Bernal con la seguridad que produce un trabajo bien terminado.
PD: sacado de motor.terra
saludos